En la reinauguración del Comité Capital, la diputada Ana Costa Ankenbrand asumió la conducción partidaria, marcó distancia estricta del Gobierno nacional y del oficialismo provincial, y convocó a estructurar un proyecto de poder en Formosa para 2027.
El radicalismo de la ciudad capital vivió una jornada de fuerte impronta política e institucional con la reapertura de la sede partidaria del Comité Capital. El acto, que contó con la presencia de dirigentes históricos, militantes de diversas generaciones y vecinos, sirvió de escenario para que la diputada provincial Ana Costa Ankenbrand tomara posesión del cargo al frente de la conducción capitalina.
Durante la ceremonia, la legisladora brindó un discurso en el que estableció los ejes de su gestión, analizó la coyuntura socioeconómica nacional y local, y trazó el posicionamiento doctrinario con el que buscará consolidar al partido como la principal opción opositora en la provincia.
Un espacio abierto para el reencuentro y la construcción de soluciones
Al iniciar su alocución, Costa Ankenbrand remarcó la necesidad de devolverle al edificio de la calle Moreno su rol histórico de contención y debate político, instando a una participación activa de todos los sectores internos del partido y de la comunidad.
«Hoy comienza una etapa distinta. Queremos que el comité vuelva a ser el corazón político del radicalismo formoseño, un comité con las puertas abiertas y con la participación de cada afiliado», manifestó ante la militancia presente.
En relación con el contexto económico y social actual, la titular del Comité Capital sostuvo que la acción política debe superar el mero diagnóstico y traducirse en propuestas concretas para la ciudadanía: «Ante la realidad que vivimos, no alcanza con señalar los problemas; hay que construir soluciones. La Unión Cívica Radical nació para enfrentar los privilegios y ampliar derechos, y esa sigue siendo nuestra misión».
Cuestionamientos al rumbo nacional y defensa del rol del Estado
Uno de los tramos más firmes del discurso estuvo dedicado a fijar posición respecto a la gestión del Gobierno nacional encabezado por Javier Milei. Costa Ankenbrand marcó un límite ideológico preciso entre los principios de la UCR y los postulados libertarios.
«Cuando un gobierno se aleja de nuestros principios, tenemos la obligación de decirlo con firmeza. Nuestra diferencia con Milei no es solo de estilo: es de principios. Nosotros creemos en la República con sensibilidad social, no en un país donde el mercado decida quién merece una oportunidad», aseveró.
En esa misma línea, cuestionó el impacto de los recortes presupuestarios en áreas estratégicas del Estado nacional y su repercusión en las provincias: «No podemos aceptar que, en nombre de la libertad, se desprecie la educación pública, se ataque a las universidades, se desfinancie la ciencia, se castigue a los jubilados y se abandone a las provincias. Esa no es la libertad que defendieron Yrigoyen, Illia o Alfonsín».
Rechazo a la polarización y propuesta de una oposición firme
La legisladora también dedicó parte de sus palabras a reflexionar sobre la degradación del debate público y la necesidad de restaurar las formas institucionales en el ejercicio de la política.
«Gobernar no es insultar al que piensa distinto ni convertir la política en un espectáculo de agresiones, como se acostumbraron algunos hoy. Hay que trabajar para que ningún argentino quede librado a su suerte. Queremos cambiar la forma de hacer política y ese es el desafío que asumimos», enfatizó.
Respecto al papel que desempeñará la UCR en el plano provincial y capitalino, garantizó un perfil de fiscalización y propuesta: «Vamos a ser una oposición firme cuando haya que denunciar injusticias y defender las instituciones».
Identidad propia y proyección política hacia 2027
Sintetizando la postura del radicalismo frente a los dos bloques mayoritarios del escenario nacional y provincial, la diputada reafirmó la autonomía del espacio y definió el perfil identitario de la gestión que inicia.
«Ni justicialistas ni mileístas: radicales. Una oposición responsable, capaz de presentar ideas, proyectos y equipos para gobernar», sentenció.
Hacia el cierre, hizo un llamado amplio a la unidad del arco radical, instando a convocar tanto a las bases históricas como a los nuevos militantes para conformar una alternativa electoral competitiva de cara a los próximos turnos institucionales.
«Tenemos que sumarnos todos, quienes vienen militando hace décadas y también quienes recién empiezan. Hay que volver a convocar a los que alguna vez se alejaron y hoy sienten ganas de volver. Este comité va a ser la casa de todos. Hoy, más que nunca, necesitamos dejar de lado las diferencias menores para abrazar una causa mucho más grande: construir una alternativa seria de cara al 2027», expresó.
Concluyó renovando el compromiso ético y político con la sociedad formoseña: «Hoy renovamos una conducción, pero, sobre todo, renovamos una esperanza. Sigo creyendo que la política puede volver a ser sinónimo de servicio y que la honestidad no es la excepción de la regla. No va a ser un camino fácil, pero hay que tener claro nuestro objetivo: devolverle la esperanza a los formoseños».
(Diario Formosa Exprés).
