El martes pasado se presentó en el Congreso de la Nación el proyecto de ley para intervenir la provincia de Formosa, impulsado por el senador Francisco Paoltroni. El acto estaba previsto en el tradicional Salón Azul, pero tres horas antes de su realización la vicepresidenta Victoria Villarruel decidió no autorizarlo en ese espacio, lo que obligó a trasladar la actividad al anexo del Congreso.
En ese contexto, la ex diputada Gabriela Neme repudió la decisión y acusó a Villarruel de ser “cómplice de Gildo Insfrán y José Mayans”. La respuesta de la vicepresidenta no tardó en llegar: a través de su cuenta en X, Villarruel negó cualquier complicidad y afirmó que “no es cómplice de narcotraficantes”, en clara alusión a Insfrán y Mayans. Además, agregó que “solo alguien drogadicto puede hacer esas declaraciones”, intensificando la polémica.

Este cruce expone las tensiones internas en torno al proyecto de intervención a Formosa y refleja la fuerte disputa política que atraviesa tanto al oficialismo como a la oposición.
