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Universidad Nacional de Formosa: investigan daños en el rectorado y posibles incumplimientos de contratados

La Universidad Nacional de Formosa atraviesa un clima de creciente preocupación tras una serie de hechos vandálicos ocurridos en el rectorado mientras sesionaba el Consejo Superior. Las autoridades evalúan la situación de prestadores de servicios contratados bajo la modalidad de monotributo, ante sospechas de incumplimientos contractuales y participación en episodios de violencia institucional.

La comunidad universitaria de la Universidad Nacional de Formosa se encuentra en estado de alerta luego de que se registraran diversos hechos de vandalismo dentro de las instalaciones del rectorado, en momentos en que se desarrollaba una sesión del Consejo Superior.

Según trascendió desde ámbitos universitarios, los incidentes incluyeron daños en cámaras de seguridad, cerraduras y otros elementos pertenecientes al edificio administrativo. A raíz de lo ocurrido, las autoridades iniciaron averiguaciones internas para identificar a los responsables y determinar si las personas involucradas mantienen actualmente vínculos contractuales con la institución.

El foco de la preocupación está puesto sobre un grupo de prestadores de servicios contratados bajo la modalidad de monotributo. De acuerdo con fuentes consultadas, existirían sospechas de que algunos de ellos no estarían cumpliendo las tareas previstas en sus contratos, sino desarrollando actividades ajenas a las funciones para las cuales fueron incorporados por la universidad.

Entre las conductas denunciadas aparecen amenazas, acciones intimidatorias, pegatinas dentro del ámbito universitario y presunta participación en episodios considerados de violencia institucional. En ese marco, desde la casa de estudios advirtieron que, si se comprueban irregularidades o incumplimientos contractuales, se avanzará con la no renovación de los contratos correspondientes.

Dentro del conflicto también aparece mencionado un decano recientemente suspendido, a quien distintos sectores de la comunidad universitaria atribuyen responsabilidad política y organizativa en relación con los hechos ocurridos en el rectorado. Aunque hasta el momento no hubo una comunicación oficial detallando responsabilidades individuales, el tema ya genera fuerte repercusión interna.

Las autoridades universitarias remarcaron que la universidad pública debe sostener un clima de convivencia democrática, respeto institucional y cumplimiento efectivo de las funciones asignadas a cada trabajador y prestador de servicios.

Mientras continúan las investigaciones internas, en distintos sectores de la comunidad académica crece la expectativa sobre las medidas que podría adoptar la conducción de la universidad en los próximos días para intentar descomprimir el conflicto y restablecer el funcionamiento normal de la institución.

(Fuente: Algo Está Pasando).