En una decisión que marca distancia con la política tradicional, el senador Francisco Paoltroni junto a sus pares del bloque de La Libertad Avanza (LLA) anunciaron su renuncia al incremento salarial que llevaría las dietas legislativas a más de 11 millones de pesos mensuales. La bancada oficialista ratificó su rechazo a percibir haberes superiores a esa cifra, reafirmando su postura de austeridad y compromiso con un cambio en la forma de administrar los recursos públicos.
La medida implica que los senadores libertarios no acompañarán la actualización vinculada a la paritaria legislativa, optando por mantener sus ingresos sin el ajuste que se había dispuesto. Este gesto busca diferenciarse de prácticas que, según ellos, perpetúan privilegios dentro del Congreso.
En contraste, los senadores del gildismo, José Mayans y Tesis González, no emitieron comentarios sobre el tema y aceptarían el aumento de las dietas. Su silencio fue interpretado como una señal de continuidad en la búsqueda de beneficios estatales, en oposición a la narrativa de cambio que promueven los libertarios.
La decisión de LLA pone en evidencia la tensión entre dos modelos políticos: uno que se presenta como reformista y austero, y otro que se mantiene en la lógica de aprovechar las ventajas del sistema. El gesto de Paoltroni y sus colegas refuerza el mensaje de que están dispuestos a marcar un quiebre con las prácticas tradicionales del Senado argentino.
