Tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la nación que ratifica la condena por hechos de corrupción de Cristina Kirchner, un grupo reducido de militantes socialistas y de izquierdas permanecen en la vereda de la casa donde vive la ex presidenta. Los vecinos demostraron su indignación por la presencia de los seguidores de CFK y quieren que se vayan de barrio.