En las últimas horas se supo que el gobernador Gildo Insfrán firmó un decreto donde no renovarán los contratos a empleados públicos provinciales que se desempeñaban en varios organismos provinciales como secretarías y ministerios. Con antigüedades de 10 a 16 años, la clase trabajadora se quedará sin su fuente laboral poniendo al descubierto que por décadas existe en la provincia precariedad laboral.
El objetivo de la provincia es ajustar en la clase trabajadora, para así continúan los privilegios para funcionarios provinciales, camionetas, combustible, teléfono, entre otros beneficios con recursos de la provincia.

Ante esta situación, la diputada provincial Gabriela Neme denunció en sus redes sociales el caso de despido, y afirmó que los más perjudicados son el personal de salud pública.