El Defensor de la Tercera Edad sostuvo que el Gobierno “intentó disimular con parches”, y pidió medidas urgentes al presidente electo. Por el salto inflacionario de los meses recientes, los últimos del paso de Alberto Fernández en el Ejecutivo, y la proyección de “estanflación” para los primeros pasos de gestión de Javier Milei, existe el reclamo de un aumento urgente para los jubilados y pensionados, uno de los sectores más vulnerables a nivel económico, de cara al inicio de 2024.
El defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, sostuvo que a lo largo del 2023, “los haberes perdieron 40 puntos”. A su vez, denunció que el Gobierno, con Sergio Massa como ministro de Economía, “sólo implementó parches para tapar la delicada situación que se vive”.
“No da más la situación. Esto lo estamos viendo todos los que hacemos asistencia directa. La gente se nos muere o queda en la calle. Es un panorama realmente gravísimo”, denunció ante la prensa.
El fundamento detrás de este reclamo, además de los “golpes” que viene sufriendo el sector desde hace años, más allá de los colores y los nombres de las boletas y de los hombres o mujeres detrás de la política económica, es que “la movilidad del 20,8 % a partir del 1 de diciembre desapareció si tenemos en cuenta las subas de precios de los últimos meses y las proyecciones de cara a marzo”.
En esa línea argumentó: “La última canasta de los jubilados, con datos de vivienda, daba hasta a octubre un gasto de $313.000. A fines de diciembre, si sólo lo actualizamos por el nivel general de inflación, va a estar orillando los 400.000. Y tenemos casi un 80 % de jubilados en la mínima y que, con el bono, van a llegar apenas a $160.000, con el que también van a absorber las subas de precios del próximo trimestre. Es insostenible la situación, crítica”.
Cabe remarcar que dos de los últimos tres meses, agosto y septiembre específicamente, contaron con una variación en el IPC de dos dígitos, del 12,4 % y el 12,7 %, respectivamente; algo inédito desde inicios de la década de los ‘90. Y que la tendencia, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, se mantendría, o profundizaría, incluso, en diciembre y el primer cuatrimestre de 2024.
En la actualidad, el haber mínimo es de $105.712,61, que en el ocaso de este 2023 se convertirán en $160.712,61, sin incluir el aguinaldo, también presente en el corriente mes, considerando el bono extraordinario de $50.000 que entregará la Anses, que Semino criticó al considerar que “todas las administraciones los utilizaron esporádicamente, con fines electorales, para disimular lo paupérrimo de las jubilaciones”.
“La situación es grave, pero no es nueva. Se profundizó durante toda la gestión de Massa, porque hubo alta inflación y en lugar de tomarse medidas se intentó maquillar la situación con bonos en negro, no remunerativos, que nosotros venimos planteando, y lo volvemos a hacer también, que tienen que ser integrantes del haber”, agregó.
En este sentido remarcó que las medidas tomadas por el Gobierno, en pleno proceso electoral, no funcionaron. “En los créditos de la Anses, con tasas bajas, hay que decirlo, la mayoría de los jubilados las usaron para sobrevivir. Pasaron los $400.000 de un banco a otro o pagaron el alquiler o las expensas adeudadas”.
Y en esa línea también colocó la lupa en aquellos que no cobran la mínima y que, muchas veces, no son alcanzados por las distintas disposiciones del Estado Nacional. “Quienes ganan una diferencia mínima pero superior, en todo este proceso, vienen perdiendo incluso más. La pirámide se terminó convirtiendo en una gran meseta”, advirtió.
Luego manifestó: “Sin que esto obste a que se mantenga el bono de $55.000 para aquellos que perciben la mínima, que hasta ahora sólo está confirmado para el mes de diciembre”.