a comunidad Pilagá mantiene viva su lucha por justicia y reparación histórica a casi ocho décadas de la masacre de Rincón Bomba, ocurrida en 1947 en Las Lomitas, Formosa. A pesar de los avances judiciales en instancias inferiores, la Corte Suprema de Justicia de la Nación aún no se expidió sobre la causa, generando preocupación y malestar entre los descendientes y organizaciones indígenas.
Antecedentes del caso:
- Masacre de 1947: fuerzas estatales atacaron a la comunidad Pilagá, provocando cientos de muertes y desplazamientos forzados.
- Reconocimiento judicial (2019): el juez federal Fernando Carbajal declaró el hecho como crimen de lesa humanidad y ordenó reparaciones económicas y simbólicas.
- Ratificación (2020): la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia confirmó la sentencia y calificó los hechos como genocidio.
Reclamos actuales:
El 8 de octubre de 2025, representantes Pilagá fueron recibidos por el Dr. Sergio Napoli, secretario de la Corte Suprema, en una audiencia gestionada por el SERPAJ como amicus curiae. Allí reiteraron la exigencia de una reparación histórica y el reconocimiento pleno de sus derechos humanos.
La abogada Paula Alvarado confirmó que el expediente permanece sin modificaciones y que semanalmente se presentan notas ante la Corte para conocer avances. “La causa lleva más de 20 años de lucha judicial”, subrayó.
Debate sobre la calificación de genocidio:
Un reciente dictamen de la Procuraduría General de la Nación cuestionó la calificación de genocidio, argumentando que la sentencia de 2019 no fundamentó un “ataque generalizado o sistemático”. La presidenta del Consejo de Mujeres Pilagá, Noole Cipriana Palomo, calificó el dictamen como “muy desfavorable” y contrario a los derechos humanos. Para la comunidad, este retroceso amenaza el reconocimiento histórico de la masacre.
Voces de la comunidad:
- Noole Cipriana Palomo: “Es fundamental mantener viva la memoria de los sobrevivientes”.
- Doroteo Domínguez: destacó el legado espiritual de los ancianos fallecidos.
- César Zalazar: reafirmó la identidad cultural Pilagá al dirigirse en lengua originaria ante funcionarios.
Lo que viene
La decisión final está en manos de los ministros de la Corte Suprema. Mientras tanto, la comunidad Pilagá insiste en que la reparación histórica es un derecho pendiente y que la memoria de Rincón Bomba no puede quedar en silencio.
