El gobierno encabezado por el presidente Javier Milei ha implementado una política activa de reducción de personal en la Administración Pública Nacional (APN) y en empresas estatales, con el objetivo de disminuir la cantidad de empleados considerados “ñoquis”, es decir, aquellos que ocupaban cargos públicos sin funciones específicas más allá de la militancia política a favor del kirchnerismo.
Milei ha convertido la lucha contra los llamados “ñoquis” en una de las banderas centrales de su gestión. Según el Informe de Gestión N° 145 presentado esta semana por la Jefatura de Gabinete en la Cámara de Diputados, entre diciembre de 2023 y febrero de 2026 se produjo una reducción histórica en la cantidad de empleados públicos.
En el universo de las empresas estatales, la caída fue de 18.278 puestos, pasando de 91.166 a 72.888. En la Administración Pública Nacional, la merma alcanzó los 37.972 agentes, lo que equivale a una contracción del 18,5%.
La política contrasta con lo ocurrido en gobiernos anteriores: mientras que durante la gestión de Mauricio Macri no se realizaron cambios significativos en la estructura estatal, en el último gobierno kirchnerista encabezado por Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa se expandió la planta pública hasta niveles récord.
Con estas cifras, Milei se posiciona como el presidente que más ha avanzado en la reducción de personal vinculado a la militancia política dentro del Estado, marcando un quiebre respecto de las administraciones previas.
