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El gobernador de Formosa convocó a gremialistas para repudiar la intervención federal y se olvidaron de tratar la pobreza, el desempleo y los bajos suelos de municipales del interior

En la mañana de este miércoles, el gobernador de la provincia de Formosa, Gildo Insfrán reunió en Casa de Gobierno a gremialistas y representantes de la CGT local vinculados al gildismo. El encuentro tuvo como objetivo repudiar el proyecto de ley de intervención a la provincia, impulsado en el Senado por Francisco Paoltroni, referente del bloque de La Libertad Avanza. Tras la reunión, los dirigentes emitieron un comunicado conjunto en defensa del mandatario provincial y su gestión.

Lo insólito del encuentro fue que, pese a la gravedad de la situación social en Formosa, no se abordaron temas como la falta de empleo, la pobreza que afecta a cerca del 70% de la población, ni los bajos salarios de los empleados municipales del interior, que oscilan entre los 100 y 300 mil pesos, muy por debajo del mínimo vital y móvil.

La omisión de estos problemas expone la desconexión de los gremialistas respecto de la realidad cotidiana de los trabajadores y ciudadanos comunes. En cambio, la reunión dejó en evidencia su alineamiento político con el caudillo formoseño, quien lleva más de tres décadas en el poder.

El episodio reaviva el debate sobre el rol de las organizaciones sindicales en la provincia y su capacidad o falta de ella para representar las demandas sociales más urgentes frente a un escenario de crisis económica y precarización laboral.