Un nuevo episodio de violencia volvió a sacudir al conglomerado del Barrio Fray Salvador Gurrieri, Ex Lote 111, en la ciudad de Formosa, una zona que en el último tiempo aparece en la agenda pública por reiterados enfrentamientos y conflictos, muchos de ellos protagonizados por menores de edad.
El hecho ocurrió el sábado alrededor de las 23.16 en la manzana 58 del barrio Barrio Fray Salvador Gurrieri. Allí, un adolescente de 17 años sufrió una herida de gravedad en la zona abdominal tras ser atacado con un machete por otros dos jóvenes. El herido fue asistido en el lugar y posteriormente trasladado al Hospital Central, donde debió ser sometido a una intervención quirúrgica de urgencia. Actualmente permanece internado, bajo observación médica.
De acuerdo con las primeras averiguaciones, los presuntos agresores también serían menores y ya fueron identificados, mientras la Justicia de Menores avanza con las actuaciones correspondientes. Sin embargo, más allá del proceso judicial en curso, el episodio vuelve a encender las alarmas en una comunidad que convive desde hace tiempo con situaciones similares.
Para los vecinos del Ex Lote 111, este tipo de hechos se ha vuelto moneda corriente. Existen sectores del conglomerado considerados “zonas calientes”, donde los enfrentamientos entre grupos de adolescentes son frecuentes y la tensión forma parte de la vida cotidiana. La reiteración de episodios violentos no solo genera preocupación, sino también una sensación de desgaste en quienes reclaman medidas preventivas y mayor presencia de políticas sociales.
Referentes barriales sostienen que la problemática no puede analizarse únicamente desde lo policial. Señalan que detrás de cada hecho hay un entramado social complejo que incluye falta de contención, conflictos interpersonales que escalan rápidamente y escasas oportunidades para muchos jóvenes. En ese contexto, advierten que los menores aparecen cada vez con mayor frecuencia como protagonistas de situaciones graves.
Así, el conglomerado vuelve a ser noticia por un hecho que, lamentablemente, no resulta aislado. La comunidad insiste en la necesidad de un abordaje integral que permita reducir la conflictividad y ofrecer alternativas reales a los adolescentes, para evitar que la violencia siga marcando la identidad de un barrio que busca salir de ese estigma.
(Diario Formosa Exprés).
