En los últimos días, un grupo de familias formoseñas encabezadas por mujeres se manifestó contra el gobierno provincial para exigir la entrega de viviendas construidas con fondos nacionales del FONAVI. Según denuncian, las unidades habitacionales se encuentran finalizadas desde hace varios años, pero el Ejecutivo provincial, bajo la conducción de Gildo Insfrán, demora su adjudicación y las utiliza como herramienta de campaña en cada año electoral.
El reclamo se intensificó en distintos barrios donde las casas permanecen cerradas y sin asignación oficial. Las mujeres que lideran la protesta sostienen que la falta de acceso a una vivienda digna vulnera derechos básicos y perpetúa la dependencia de las familias hacia las decisiones políticas del gobierno.
Ante este escenario, la ex diputada Gabriela Neme expresó públicamente su apoyo a las manifestantes y aseguró que acompañará sus reclamos. Además, apuntó contra el concejal gildista Marcelo Sosa, a quien acusó de haber accedido a dos viviendas del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) para utilizarlas como casa de fin de semana, lo que generó aún más indignación entre los vecinos.
El conflicto pone nuevamente en debate la administración de los programas habitacionales en Formosa y la utilización política de recursos que, según las familias, deberían destinarse de manera transparente y equitativa a quienes esperan desde hace años una solución habitacional.
