La capital formoseña vivió una Nochebuena y madrugada de Navidad inédita: no se registraron heridos por el uso de pirotecnia en hospitales ni salas de primeros auxilios, tampoco se reportaron animales lesionados o fallecidos. El dato marca un hito en la ciudad y refleja el impacto positivo de las políticas públicas y campañas de concientización impulsadas en los últimos años.
La Secretaría de Acción Social del municipio de Formosa, a través de la Dirección de Discapacidad y la Dirección de Zoonosis y Protección Animal, ha liderado un arduo trabajo para abordar las consecuencias del uso de pirotecnia sonora. Desde 2017, junto a asociaciones como TEA y grupos protectores de animales, se lanzaron campañas de sensibilización bajo el lema “Más Luces, Menos Ruido”, que promovieron festejos inclusivos y responsables.
El esfuerzo colectivo se tradujo en septiembre de 2024 en la sanción de la Ordenanza N° 8070/24 de “Pirotecnia Sonora Cero”, aprobada por unanimidad en el Concejo Deliberante de Formosa. La normativa prohíbe la fabricación, comercialización y uso de pirotecnia que produzca efectos sonoros en todo el ejido urbano. Su objetivo es proteger la salud y el bienestar de personas con autismo, así como de los animales, incentivando el uso de alternativas lumínicas.
La aplicación de la ordenanza y las campañas de concientización han transformado la manera de celebrar en la ciudad. Los tradicionales estallidos fueron reemplazados por espectáculos lumínicos y actividades que promueven la inclusión y el respeto. El resultado quedó a la vista en esta Navidad: una celebración sin víctimas, más tranquila y con un fuerte mensaje de convivencia.
