Vecinos desenterraron mercadería de un basural que había sido decomisada

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Un grupo de vecinos de la localidad de San Jaime de la Frontera, en el departamento Federación, desenterró mercadería decomisada que había sido secuestrada por Gendarmería Nacional.

La información fue difundida por Tal cual Chajarí, pero lamentablemente ninguna autoridad relacionada con los decomisos quiso aclarar periodísticamente el incidente. Lo cierto es que un grupo de vecinos con palas y picos, fue hasta un predio fiscal y comenzó a hacer pozos en el sector que se emplazaría el basural a cielo abierto en San Jaime de la Frontera.

La primera pregunta que se imponía era ¿Qué buscaban?, cuestión que en horas fue develada ya que a medida que lo vecinos hacían pozos, iban extrayendo una serie de mercadería y elementos, enterrados y que lógicamente fueron retirando del lugar.

Esta mercadería sería producto de decomisos que habrían sido realizados por Gendarmería Nacional, ahora bien ¿por qué llegan hasta ahí?

Todos apuntan a un chofer de una retro pala que habría comentado esta tarea y que en minutos se convirtió en una “verdadera búsqueda del tesoro”.

Entre la mercadería extraída se pudo ver anteojos, parlantes, pavas eléctricas, bicicletas, etc. que fueron encontradas por los vecinos en el lugar y que se los llevaron a sus hogares.

De acuerdo a la normativa actual no estipula que Aduana ordene ni el entierro ni el desentierro de mercadería decomisada, más aún insinúa la donación de los mismos, luego de la finalización de trámites administrativos de Aduana y AFIP.

No obstante, el hecho fáctico de “la gente desenterrando mercadería decomisada” que en alguna consulta nos dicen “estaba vencida”, nadie puede explicar: 1) ¿De dónde proviene esa mercadería?, 2) ¿Cómo llega la mercadería a ese lugar?, 3) ¿Quién ordena enterrar esa mercadería: Gendarmería y/o Aduana?, 4) ¿Estuvo una máquina municipal realizando los pozos para enterrar la mercadería?, 5) ¿Por qué no se donó o se remató esa mercadería?.