El avance del agua obliga a intensificar los arreos y el traslado en barcazas, mientras los productores buscan campos para recibir los animales. Senasa recordó los requisitos para documentar los movimientos y mantener la trazabilidad sanitaria.
La crecida del río Paraná cambió en pocos días el panorama de la ganadería en la costa santafesina. Las lluvias en el sur de Brasil y Paraguay, el repunte en Puerto Iguazú y la apertura de compuertas en las represas de Yacyretá e Itaipú aceleraron la evacuación de hacienda desde las islas hacia tierra firme. En General Obligado, San Javier y Garay, los productores buscan aprovechar el margen disponible antes de que el avance del agua complique los traslados.
La crecida cambió las previsiones en el norte santafesino
En General Obligado, hasta la semana pasada estaba “todo tranquilo”. La altura del río en Reconquista se encontraba en 3,80 metros, lejos del nivel de evacuación de 5,10 metros. “Estamos lejos todavía”, había señalado a AIRE Agro el vicepresidente de la Sociedad Rural, Augusto Gastaldo. Pero con el correr de los días el hidrómetro local llegó a 4,35 metros y el panorama “cambió drásticamente”, sobre todo mirando lo que ocurre en Iguazú, donde se superó los 32 metros, muy por encima de los 28 metros que marcan el nivel de evacuación.
En Romang, los productores también esperaban la evolución del río, especialmente quienes mantenían categorías más grandes en las islas. Los ganaderos de cría ya habían comenzado a retirar animales, aunque las lluvias de entre 40 y 50 milímetros dificultaron el acceso a los campos.
“Siempre el cuello de botella es cuando el agua llega toda junta y ahí se complica el tema de las barcazas y sobre todo el personal, porque ya hay poca gente baqueana”, explicó el presidente de la Sociedad Rural de Romang, Walter Beckley.
Romang y San Javier aceleran la salida de animales
Las mediciones aguas arriba modificaron las expectativas. “Hoy está en 32.20 Iguazú y 7.30 metros Andresito, así que sobra el agua y no hay dudas de que hay que sacar”, afirmó Beckley. En la zona, el parámetro para evacuar con urgencia es de 4,80 metros en Reconquista.
“Hay poco margen y el pico -que se espera dentro de una semana- todavía no llegó, por eso se están apurando los trámites para que salgan todos los que puedan”. El dirigente advirtió: “No quedan dudas de que esto va a tapar todo”.
En San Javier, el presidente de la Sociedad Rural local, Robert Fernández, confirmó que ya comenzó la salida de hacienda. “Los niveles en la cuenca superior son preocupantes. Se espera que en 10 o 15 días aumente en la zona”.
La altura del río en San Javier este miércoles 14 es de 4,86 metros y el nivel de evacuación es de 6,50. Fernández estimó que hoy saldrían hacia tierra firme unas 1.000 cabezas y hasta el momento lo evacuado representaba entre el 10% y el 15% del total en la zona. Durante esa semana se movilizaría hacienda por arreo y luego quedarían animales para trasladar en barcazas, algunas de las cuales estaban en reparación. “Esto recién comienza”, resumió.
En Romang, el río llegó a 6,60 metros y seguía creciendo. Según datos recopilados por el ingeniero del INTA Reconquista Mario Basán Nickisch, el pico llega a esa localidad dos días después que a Reconquista, una semana después que a Corrientes y dos semanas después que a Iguazú. A San Javier llega dos días más tarde.
Piden asistencia vial para evacuar la hacienda
La Sociedad Rural de Romang solicitó a la Policía de Seguridad Vial que alerte sobre el cruce de tropas en la ruta provincial 1 y la posible presencia de animales sueltos. “Todavía no hay animales pastoreando en banquinas pero en unos días los habrá”, advirtió Beckley. En cambio en la zona de San Javier ya hay hacienda a la vera de la rura.
La entidad también pidió habilitar un DTe transitorio o un aviso policial para completar la documentación al llegar a tierra firme. “Es muy difícil ponerse a ver la cantidad que uno está moviendo en un arreo, porque animal que aparece uno lo saca, sea tuyo o del vecino; porque lo importante es salvar los animales”.
Por la emergencia, la Sociedad Rural suspendió una jornada técnica prevista para el viernes 16. La decisión respondió a la necesidad de priorizar “el traslado de hacienda desde la islas hacia tierra firme”, informó en un comunicado.
El director de Ganadería provincial, Facundo Méndez, señaló que en Romang y Helvecia la salida avanzaba “a buen ritmo y -por ahora- con barcazas disponibles”. En Romang, las lluvias complicaron el acceso a los embarcaderos. “Dentro de todo, bastante normal se está dando la salida”, evaluó, y destacó que los movimientos comenzaron con anticipación.
La provincia también cuenta con el Registro de Oferentes de Campos, Alimentos y Transporte para la Emergencia Agropecuaria (Ropeca), con más de 20 inscriptos. Sobre el alquiler de campos para recibir animales, Méndez aclaró que “es un arreglo de privados”.
Senasa recordó los requisitos sanitarios para los traslados
Senasa estimó que, al inicio de la crecida, a principios de septiembre, había unas 700.000 cabezas en islas y zonas anegables de Santa Fe. El relevamiento abarcó General Obligado, San Javier, Garay y La Capital, sin incluir las islas entrerrianas.
El organismo recomendó trasladar los animales con previsión y llevarlos a destinos seguros. La hacienda debe movilizarse con su correspondiente Documento de Tránsito electrónico (DTe). En situaciones urgentes, los productores deben realizar el traslado y notificar a la oficina local. “No hay uno transitorio”, aclararon sobre el pedido de habilitar un documento excepcional.
En destino, se debe verificar que el establecimiento receptor tenga Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA) o gestionar su inscripción para emitir el DTe. También deben realizarse los controles sanitarios correspondientes, especialmente para detectar garrapatas y aplicar el tratamiento necesario si hay animales infectados.
(Fuente: Aire Agro).
