Diseñadores y marcas exploran su identidad, y en nuestro primer dossier, mediante la gastronomía, elaboramos un recorrido donde los sabores, los materiales y las emociones construyen nuevas formas de expresión argentina.
Introducción
A nivel internacional, y en nuestro país, hay un contexto donde el diseño trasciende lo estético para convertirse en experiencia, en vivencias inmersivas donde emociones e impresiones se unen, y surge una mirada que vincula dos universos profundamente sensoriales: la moda y la gastronomía.

A partir de la consigna “—pensar la marca como un plato salado y un postre—“, conversamos con distintos diseñadores y creadores, que nos revelan su identidad desde un lugar íntimo, donde los sabores, aromas y sentidos; dialogan con los materiales, los procesos y las emociones.
En este recorrido, lo artesanal, lo cotidiano y lo simbólico se relacionan, entrelazan, interactúan, para dar forma a propuestas que no solo se ven, sino que también se sienten.
Esta primera entrega de DOSSIER PATT, busca trascender con dos sectores relevantes dentro de nuestro país; el talento creativo del diseño, y la identidad nacional de la gastronomía, con el siguiente resultado, que estimamos produzca sensaciones.
Cuando comenzamos este material, nos encontramos con la diseñadora Lorena Benítez, (@angeli.encantointerior).

Su universo creativo se construye desde lo emocional y lo cercano… próximo. Se identifica con un vitél toné: suave, delicado y profundo, un sabor que remite a lo familiar, al cuidado y a esos momentos donde el amor se expresa en las fiestas que reúnen a los sentimientos más íntimos.
En su versión más intensa, aparece como un volcán de chocolate de corazón tibio: una propuesta que invita a descubrir lo que no siempre se ve a simple vista, a animarse a abrir, sentir y compartir sin apuro… sugerente y sugestivo.
Su mirada pone en valor lo esencial que marca lo profundo: lo íntimo, lo auténtico y aquello que conecta con las emociones.
Para informes con estas características, alcanzar el equilibrio, conversamos con el diseñador argentino de trayectoria y presencia internacional, Panni Margot, (@pannimargot).

Su universo creativo encuentra eco en la gastronomía japonesa, donde la precisión, la estética y el equilibrio son esenciales. Se identifica con el ramen: una propuesta compleja, construida en capas, fragmentos de sabores, donde cada elemento cumple un rol y aporta profundidad.
Al mismo tiempo, su mirada se expresa en lo lúdico y delicado del taiyaki, una pieza dulce donde la forma y el detalle visual se vuelven protagonistas y forma parte de la cocina japonesa clásica que trasciende fronteras.
En ese ejercicio cuidadoso y metódico de contraste entre lo estructurado y lo expresivo, su propuesta construye una identidad que combina técnica, sensibilidad y una fuerte impronta estética.
La esencia, la vida argentina, lo centramos en las palabras de la diseñadora oriunda de la provincia de La Pampa, Maricel Nunia, (@maricelnunia).
La naturaleza del entorno autóctono de nuestro territorio, se vincula con un clásico argentino: el ojo de bife, donde la calidad de la materia prima es fundamental e indiscutible. Así como en la gastronomía, en sus diseños la elección de las telas y la comodidad son fundamentales, pensadas para acompañar múltiples momentos y adaptarse a la vida cotidiana, a la idiosincrasia al espíritu nacional.
Los elementos que acompañan el plato —la simpleza de la ensalada o el detalle de la salsa— encuentran su paralelo en los complementos de sus prendas: piezas funcionales, versátiles y con identidad, donde cada detalle cumple un rol, y contribuye al diseño integral de las prendas.
En su expresión más dulce, se identifica con unas peras al borgoña: una propuesta práctica y elegante, donde el color, la temporalidad y la inspiración en el vino argentino se traducen en diseños que combinan sencillez y carácter.
Cada diseño de indumentaria, se realza con elementos, accesorios, joyas que otorgan detalles para destacar cualidades y virtudes, tanto de quien lo porta, como de quienes los confeccionan; y esas tramas llegan en las obras de Adriana Baldasarre titular de ABA Joyas, (@aba.joyas).
Desde San Juan, Adriana trabaja la orfebrería en cobre esmaltado a fuego, dando lugar a piezas únicas donde el color y la materia se combinan con identidad propia.
Cada creación refleja un proceso artesanal que, al igual que el vino, requiere tiempo, carácter y transformación. En ese cruce entre diseño y territorio, sus piezas dialogan con la intensidad de la uva Malbec: profundo, expresivo y con personalidad marcada, representativa de la región sanjuanina y que se conservan de manera sublime en el paladar y ante la mirada que trasciende.
Y la nobleza de elementos tan rígidos como el vidrio, se vuelven maleables en las manos y creatividad de Alicia Puebla y su línea de Joyas & Vitrofusión llamado SKY Gift Vitrofusión, (@sky.gift_vitrofusion), que no solo acompañan un estilo, sino que también cuentan una historia.
La vitrofusión es una técnica artesanal que fusiona capas de vidrio a altas temperaturas, dando lugar a piezas únicas donde el diseño, el color y la textura se combinan en equilibrio.
Cada creación se piensa en función de una ocasión, al igual que un plato en la gastronomía: la elección de la forma, la colorimetría y el proceso responden a una intención específica.
En ese cruce entre lo utilitario y lo estético, sus piezas acompañan la experiencia de servir, donde la calidez del alimento dialoga con la delicadeza del material, transformando lo cotidiano en un momento especial.
En el proceso de entrelazar diseños y sabores, desde la gastronomía, los productos que acompañan la experiencia también cobran protagonismo.
Los aceites de oliva saborizados y las sales artesanales funcionan como ese detalle final que transforma un plato: aportan carácter, profundidad y matices. Allí la unión de materias primas regionales del cuyo argentino, seleccionados artesanalmente por Soledad Guidet en su propuesta Sal de la Vida, (@saldelavidasj), otorgan virtud a las cualidades culinarias que se destacan en cada comida que posee sus productos. Del mismo modo, en el diseño, son los pequeños elementos —un accesorio, una terminación, una elección de material— los que terminan de definir una pieza.
Así, tanto en la cocina como en el diseño, la diferencia está en los detalles.
En un punto de reflexión para maridar la edición del presente material, es un recorrido entre sabores y formas, que revela nuevas maneras de pensar el diseño, y pone en valor lo esencial: la identidad, el origen y la experiencia.
En cada propuesta, hay una historia que se construye desde los cinco sentidos, invitando a descubrir el diseño desde una perspectiva más cercana, más humana y profundamente conectada con lo cotidiano, lo humano… nosotros.
En la presente edición citamos a:
Lorena Benitez (@angeli.encantointerior).
Panni Margot (@pannimargot).
Maricel Nunia (@maricelnunia).
Adriana Baldasarre (@aba.joyas).
Alicia Puebla (@sky.gift_vitrofusion).
Soledad Guidet (@saldelavidasj).


