La medida empresarial, que rige hace dos semanas, deja a pie a miles de trabajadores y estudiantes que dependen del servicio en esa franja horaria. Vence la concesión el 17 de abril y se aguardan definiciones oficiales.
La crisis en el servicio público de pasajeros en Corrientes es recurrente. Ahora se suma que, desde hace dos semanas, el transporte en la ciudad funciona de manera reducida, con interrupciones durante la noche, entre las 22 y las 6 del día siguiente. Esta situación se da por decisión de las empresas Ersa y Transporte San Lorenzo, y repercute en miles de usuarios de la ciudad. Ante esta medida determinante por parte de los empresarios, que se da no solo en Corrientes sino en todo el país, desde la comuna capitalina advirtieron que se impondrán multas a las firmas concesionarias del transporte urbano de la ciudad por el recorte del servicio.
Esta situación no pasa desapercibida para la Municipalidad, ya que, según informaron se realizaron las constataciones correspondientes por cada noche desde que se suspendió el servicio nocturno en la ciudad, para luego avanzar con multa y/o sanciones a las empresas. “Todas las noches de recorte del servicio urbano de pasajeros en la ciudad se realizan las constataciones correspondientes, para luego imponer multas pertinentes a las empresas concesionarias del servicio en la ciudad”, adelantó una alta fuente del municipio capitalino a este matutino.
Y anticipó que la discusión por el horario nocturno del colectivo urbano se dará -también- junto con la transición y nueva licitación del servicio urbano de pasajeros en Corrientes. Teniendo en cuenta que la concesión del servicio público en la ciudad vence el próximo 17 de abril de 2026.
En este contexto es de mencionar que la interrupción del servicio nocturno afecta a todas las líneas operadas por las empresas Empresa Romero Sociedad Anónima (Ersa) y Transporte San Lorenzo. Esta restricción deja a miles de trabajadores, estudiantes y ciudadanos a la deriva, sin alternativas de movilidad en una franja horaria donde otros servicios, como los remises o Uber, resultan inaccesibles para muchos, más aún en medio de la crisis económica y esta situación les demanda un gasto extra a los vecinos de la ciudad para poder cumplir con sus trabajos y/o estudios.
Desde las empresas argumentaron que el aumento del precio del combustible afecta la distribución del servicio entre las unidades, aunque no brindaron precisiones ni anticiparon la decisión con tiempo suficiente para que los usuarios pudieran reorganizarse.
La medida impacta de lleno en trabajadores nocturnos, estudiantes y vecinos que dependen del transporte público, quienes ahora quedan sin cobertura hasta el reinicio del servicio a la mañana siguiente. En contraste, otras firmas como Transporte Miramar y La Estrella del Norte continúan operando con normalidad en la ciudad de Corrientes, lo que profundiza las dudas sobre el alcance real de las dificultades planteadas por ERSA.
Tarifa
Un dato a tener en cuenta es que, en medio de esta crisis del sector con la suspensión del servicio nocturno en coincidencia con la finalización del plazo de concesión de las empresas a cargo del transporte, y sumado al aumento constante del combustible en los últimos días, las empresas aprovechen la situación para solicitar otra actualización tarifaria del boleto urbano.
Sin olvidar que el último incremento del servicio público comenzó a regir desde el 3 de noviembre del año pasado y pasó a valer $1.890, uno de los boletos más caros del país. Teniendo en cuenta que el empresariado local aduce que cuando hay un aumento de más del 5% en los costos de mantención del servicio, donde incluye el combustible, están habilitados a solicitar un incremento de la tarifa del boleto. Ahora solo habría que esperar a ver qué pasa después del 17 de abril, cuando finaliza la concesión del transporte urbano de pasajeros en Corrientes.
(Diario Norte).