Ya no es noticia, el avance de la inteligencia artificial en las acciones cotidianas con los seres humanos. Y si bien, el mundo debe adaptarse rápidamente, hay factores y sectores que están anunciando momentos que formarán parte de la historia.
En la reciente edición de Nueva York Fashion Week, se pudo conocer no sólo, los beneficios de integrar a la inteligencia artificial en la actividad de la moda y el diseño, sino que también, se conoció los números que fortalece su presencia, y los costos que se reducen con su llegada.
Es cierto que las alarmas parecen poco satisfactorias, aunque en ciertos aspectos, y en el sector del diseño y la moda, acortan valores económicos de manera contundente, aun cuando parece que sólo la inteligencia artificial podrá desempeñarse en esos campos.
Desde la tecnología, al analizar la utilidad de plataformas y app’s para evitar grandes remanentes de materia prima, la IA es una aliada. Al referirnos a la combinación de texturas o colores, también; ahora cuando se mencionan diseñadores de Inteligencia Artificial, ahí el tema y el tono, cambian; sin dar muchos detalles al citar las modelos robot, que han participado de pasarelas en oriente.
Ante semejante avance, es necesario tomar conciencia de la realidad del mundo, y que esto va a ser parte de nuestro cotidiano. Hoy, ya hay app’s integradas por inteligencias artificiales, y los seres humanos pueden sumarse aunque sólo de espectadores y oyentes; estas nuevas capacidades tienen infinita información de las consultas que reciben mediante chats para mejorar nuestras cualidades, o inquietudes, o lo que buscamos resolver habitualmente, y es por eso, entre otras cosas, que su conocimiento sobre los seres humanos es más amplio que desde nuestra individualidad.
Es por eso, que iniciamos marzo, con esta columna que acerca una reflexión sobre las virtudes humanas, y que ellas con su ego, otorguen luz y claridad para unir cualidades y mantener vigente la creatividad y talento.


