La localidad de San Luis del Palmar desde hace una semana que permanece bajo agua. El desborde del Riachuelo, a causa de las intensas lluvias, volvió a dejar a la ciudad inundada. En la jornada de ayer continuó la evacuación de familias hacia los centros de contención que dispuso el Municipio, aunque hay otras que se resisten a abandonar sus hogares y permanecen allí a pesar de que el agua les cubre las rodillas.
La policía de Corrientes, junto a otros organismos públicos, sigue colaborando con el rescate y traslado de las familias, que ya superan las 300 personas afectadas. El panorama es caótico, tanto en la zona urbana como la rural, donde hay familias cercadas por el agua y aisladas en el medio del campo. La emergencia hídrica vuelve a golpear al pueblo peregrino, pero su fe no claudica. Todos los días miran al cielo esperando una señal de alivio, pero el mal tiempo no da tregua.
El fin de semana también se sumaron a la tarea de evacuación de familias los bomberos voluntarios de Paso de la Patria. Desde la villa turística se enviaron 4 dotaciones de trabajo a cargo del jefe del Comando Operativo de Emergencias (COE), Bruno Lovison, con material de rescate acuático más embarcación, que junto a los bomberos voluntarios de San Cosme y de San Luis del Palmar, y personal de la Dirección de Defensa Civil de la provincia, realizaron un trabajo mancomunado de asistencia a las personas afectadas por las inundaciones.
“La comunidad de San Luis del Palmar se encuentra en una etapa crítica, por la emergencia hídrica y meteorológica, por lo que nuestros equipos están en apresto para seguir colaborando”, señaló una fuente de los bomberos voluntarios de Paso de la Patria. En este contexto, el sábado el intendente Reni Buján dijo en declaraciones radiales que la situación es “bastante caótica”. Brindó un panorama detallado sobre la situación que atraviesa la localidad tras el temporal que azotó a la región.
Con el agua rozando los 4 metros, la prioridad municipal se centra en la asistencia directa a las centenares de familias afectadas. Según los datos oficiales brindados, hay 60 familias evacuadas distribuidas en 9 centros y 120 familias autoevacuadas. “Hay un total de más de 300 personas (entre niños y adultos) asistidas formalmente”, señaló, poniendo especial énfasis en la zona de la entrada del pueblo.
“Se puede apreciar el barrio 100 Viviendas, donde las familias ya tomaron la precaución de desalojar sus casas. Es un barrio muy grande y nuestra máxima preocupación pasa por allí, donde el agua está estancada”, señaló. Pero aportó un dato alentador: “El nivel del agua se encuentra estable en los 4 metros, aunque el Comité de Emergencia permanece en alerta máxima ante cualquier cambio meteorológico”.
Asimismo, destacó la solidaridad de la comunidad religiosa: “Gracias a la colaboración del padre Epifanio, que nos cedió los centros comunitarios religiosos, estamos sosteniendo a estas familias”. Además, resaltó el trabajo conjunto con el Gobierno provincial, Salud, Desarrollo Social, la Policía de Corrientes y el Comando de Bomberos. “Si tuviéramos que enfrentar esto solos, no podríamos hacerlo. El acompañamiento del Gobernador desde el minuto cero nos fortalece”, afirmó.
(Diario Norte).
