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Insólito: El gremialista de ATE de Formosa cuestionó a Gildo Insfrán por los bajos sueldos y la precarización laboral con los contratos basuras de los empleados públicos, pero a la vez pidió votar por los candidatos del gildismo

En una entrevista que dejó más preguntas que respuestas, el secretario general de ATE Formosa, Carlos Villasanti, generó controversia al criticar duramente al gobierno provincial y, al mismo tiempo, declarar su intención de votar por los candidatos del gildismo.

Durante una conversación con el periodista Diego Maduery en Radio Uno Formosa, Villasanti calificó de “insuficiente” el reciente anuncio del gobernador Gildo Insfrán de un aumento salarial del 10% para los trabajadores estatales y jubilados. Según el dirigente gremial, el porcentaje está muy por debajo del 45% que reclama ATE, en un contexto de pérdida del poder adquisitivo, con el ajuste que implementó Insfrán a los salarios de los trabajadores.

Además, Villasanti denunció la falta de paritarias en la provincia y apuntó contra la precarización laboral que, según él, se ha profundizado en los últimos años. “Hay contratos basura y sueldos de indigencia que cobran empleados municipales del interior provincial”, afirmó, visiblemente molesto.

Sin embargo, lo que más llamó la atención fue su inesperada declaración de apoyo electoral: “Voy a votar a los candidatos del gildismo”, dijo, generando desconcierto entre los oyentes y abriendo un fuerte debate sobre la coherencia de su postura.

La contradicción entre sus denuncias y su respaldo político fue rápidamente cuestionada en redes sociales y círculos sindicales. Mientras algunos lo acusan de doble discurso, otros señalan que su posición refleja las complejidades del entramado político local y de una falsa oposición y reclamos.

La entrevista dejó al descubierto las tensiones internas en el sindicalismo formoseño y reavivó el debate sobre la relación entre los gremios y el poder político. ¿Puede un dirigente sindical criticar con dureza al gobierno y, al mismo tiempo, respaldarlo en las urnas? La pregunta sigue abierta.

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