Una causa por microtráfico en el barrio Los Hornos de la ciudad de Santa Fe destapó que una denuncia por explotación sexual infantil estuvo durante casi siete meses en un “limbo” y sin avances en la Justicia.
La situación salió a la luz días atrás, a partir de un caso de narcomenudeo, en la cual una mujer, que ya cuenta con condena en la Justicia federal, fue nuevamente detenida por venta de estupefacientes.
En el marco de esa investigación, surgió que la hija de la mujer, que tiene 12 años, cursa un embarazo avanzado y que su madre había radicado una denuncia en febrero pasado para que se investigue el abuso sexual de la menor, como también de otras niñas del barrio.
Dicha denuncia fue ingresada a la Unidad Fiscal Especial de Violencias de Género, Familiar y Sexual del Ministerio Público de la Acusación y quedó en manos de la fiscal Luciana Escobar Cello, que delegó el caso a la Agencia de Trata de Personas de la Policía de Santa Fe.
Tras el análisis de la denuncia, Escobar Cello pidió a la agencia policial que dé intervención a la Justicia federal, ante la sospecha de que podría existir un hecho de trata de personas, delito de competencia federal. Sin embargo, desde ese fuero consideraron, de manera preliminar, que no había elementos para sostener un posible delito de trata, por lo que solicitaron que las actuaciones siguieran tramitándose en el MPA.
De esta manera, el caso nunca volvió a ser remitido a la Fiscalía de delitos sexuales y quedó en la Agencia de Trata de Personas, sin la intervención de algún fiscal, completamente en un limbo, y con una menor de 12 años embarazada.
Vulnerabilidad social
Meses después, la denuncia por explotación sexual infantil volvió a quedar en el centro de la escena al ser detenida la denunciante, y madre de la menor embarazada, por venta de drogas al menudeo.
En el marco de esa causa, la fiscal que ordenó su detención, Laura Urquiza, pidió que transite la investigación con prisión preventiva y fue ahí cuando su defensor, Luis Rittiner, sacó a la luz que la mujer necesitaba quedar en prisión domiciliaria porque su hija de 12 años cursa un embarazo avanzado.

El caso por microtráfico permitió rastrear qué había ocurrido con la denuncia presentada por la mujer en febrero
De hecho, Urquiza fue quien detalló que la mujer había radicado una denuncia por posible explotación sexual infantil, tanto a su hija como a otras niñas del barrio, en febrero y que la misma había sido girada a la Justicia federal.
Sin embargo, el caso nunca tuvo ingreso a ese fuero judicial y, lo que es aún más llamativo, la denuncia por graves hechos de abuso sexual infantil, que derivaron en el embarazo de una niña de 12 años –y que podía tener más menores víctimas de hechos similares- quedó, a decir de fuentes vinculadas con la causa, en la órbita de la División de Trata de Personas, sin notificación a ningún fiscal, durante meses.
Ante la revelación de lo ocurrido, las actuaciones del caso volvieron a la Fiscalía de delitos sexuales y quedó bajo la órbita de la fiscal Escobar Cello, quien le dio curso a principios de este año.
(Aire de Santa Fe).