El NEA lleva 26 meses de sequía y presenta la mayor superficie afectada

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El área con sequía se in­crementó 10 millones de hectáreas durante agosto en Argentina. Así lo reve­la el informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), donde se consigna que la sequía moderada se expandió durante ese mes sobre la zona núcleo pro­ductiva del norte de la pro­vincia de Buenos Aires y el sur de Entre Ríos; y en el norte del país, hacia el este de Formosa.

El reporte, elaborado con fecha 1 de septiembre de 2022, revela que el NEA presenta la sequía con ma­yor tiempo de duración del país, ya que lleva 26 meses. Esta región está delimita­da por Formosa y oeste del Chaco -los ríos Paraná y Pa­raguay- y Corrientes, afec­tando a cultivos, ganadería y pesca artesanal.

En segundo lugar, por duración, se encuentra la sequía que padece el NOA, con 22 meses. Se trata del área comprendida entre el este de Salta y Santiago del Estero, donde están afecta­dos pastizales y hay falta de humedad para el trigo.

Con 18 meses de sequía se ubica luego la región de Cuyo, un área delimitada por la zona cordillerana de San Juan y Mendoza, y Mendoza y San Luis. Lue­go, con 10 meses, la región Centro, delimitada por Córdoba, Santa Fe, norte de Buenos Aires y norte de La Pampa, con falta de hu­medad para la siembra de trigo. Y finalmente, con dos meses, la región Patagóni­ca, delimitada en el centro de Santa Cruz.

Asimismo, en cuanto a las precipitaciones durante el mes de agosto, las más importantes se registraron en la Mesopotamia, norte de la Patagonia y en la re­gión central del país.

«La zona núcleo volvió a registrar un mes marca­damente deficitario, ex­tendiéndose al resto de la provincia de Buenos Aires», indica el reporte, que ade­más consigna «diferentes índices de precipitación, que muestran condiciones de sequía en el centro-nor­te del país».

En el ítem «humedad de suelos» señala que los índi­ces muestran condiciones deficitarias en gran parte del centro y oeste del país.

«Se destaca la mejora en el Litoral, que continúa mos­trando mejores condiciones, si bien los impactos vincula­dos a la sequía del verano se sostienen», indica, y agrega que «son muy bajos los valo­res de humedad en Córdoba, sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires».

Por otra parte, los índices de vegetación muestran un núcleo de anomalías nega­tivas muy marcadas en el centro del país: San Luis, Córdoba, norte de La Pam­pa, sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires.

También en el norte, in­cluyendo gran parte de For­mosa, este de Salta y oeste de Chaco y Santiago del Estero.

En el apartado sobre la situación hidrológica, el re­porte indica que se sostie­ne el escenario de bajante del río Paraná. «Los niveles se encuentran dentro de la franja de aguas bajas en gran parte de los puertos.

La situación es notable­mente mejor que la de un año atrás, y se aleja de los valores críticamente bajos del verano 2022, si bien aún persisten las condiciones desfavorables», explica.

EL IMPACTO

Por último, acerca del im­pacto de la situación de se­quía, el informe revela que en Formosa y Corrientes se registraron mermas en el crecimiento de cultivos, además del impacto en los indicadores ganaderos.

En tanto, Santa Fe mues­tra mermas en rindes de tri­go. El incremento de incen­dios en el delta del Paraná generó la quema de grandes superficies de vegetación. También en San Luis la se­quía provoca pérdidas e in­cremento de incendios.

El informe del SMN con­tiene aportes del área de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, de la Comisión Nacional de Ac­tividades Espaciales (Co­nae), del Inta, del Instituto Nacional del Agua (INA), de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Bue­nos Aires (Fauba) y de la red de organismos científico-técnicos para la Gestión del Riesgo de Desastres.

LA NIÑA

«La Niña va a estar hasta diciembre, eso es lo que sa­bemos con seguridad», ase­guró Cristian Russo, inge­niero agrónomo en la Bolsa de Comercio de Rosario. 

Como los pronósticos del tiempo suelen tener validez hasta tres días, la Niña es un indicador que permite adelantar un com­portamiento general a seis meses. Y en este caso indi­ca «altas probabilidades de recibir menos lluvias, hasta un 30% menos de agua». 

«Pero además es impor­tante que es la tercera Niña consecutiva que tenemos. Ese efecto acumulativo de estar mensualmente por debajo de las estadísticas implica un impacto muy importante», agregó. (Diario Norte).