Delincuente le robó el teléfono a un policía que estaba dentro de un patrullero

Compartir

POSADAS. Un insólito robo ocurrió esta madrugada en la capital misionera, donde un hombre abrió la puerta de un patrullero y sustrajo el teléfono celular de una mujer policía, que había quedado dentro del vehículo. La bizarra escena fue filmada por otro teléfono celular y rápidamente se volvió viral.

Según fuentes consultadas, el hurto con tintes caricaturescos ocurrió en las primeras horas de este lunes, alrededor de las 0.30 hs., cuando uniformados de la intervinieron en una monumental gresca con unas 70 personas, que tuvo lugar en la zona de calles Japón y Misiones.

Los policías de la Comisaría Seccional 3ª, al ver la cantidad de gente golpeándose entre sí, solicitaron apoyo a otras unidades. Así, llegaron a las calles 33 y 120, móviles de la UR-I, Dirección Infantería, GIR (Grupo de Intervención Rápida) y del DAM (Dirección de Agrupación Motorizada).

En un momento dado, en medio de la intervención para disuadir la gresca, una oficial desciende del patrullero y recibe un piedrazo la pierna izquierda. La agresión se produjo por las piedras que se arrojaban los vecinos, en medio de la gresca.

En esa circunstancia, el hombre aprovechó la distracción policial y la confusión reinante. Vestido con remera azul y gorra, se inclinó sobre la ventana de la puerta delantera derecha del patrullero y sacó el teléfono de la oficial. Y ocultó el aparato entre sus prendas. Mientras esto sucedía, alguien lo filmó robando el teléfono que estaba dentro del patrullero. Acto seguido, se alejó del lugar y regresó a su vivienda.

Entonces, una vecina que no se quiso identificar, entregó el video a los policías. Así, los uniformados lograron identificar al hombre que hurtó el teléfono. Es Oscar N., un conocido delincuente de frondoso prontuario. Acto seguido, los uniformados llegaron a su vivienda. Y se entrevistaron con la hermana del hombre, quien fue la que entregó el celular. El aparato estaba entre las prendas del sospechoso.

Quizás lo más insólito del, de por sí, increíble hurto, es que la mujer no quiso despertar al ladrón para que hable con la comisión policial. En consecuencia, los uniformados no lo llevaron preso. Estaba dentro de su casa y los uniformados no tenían una orden de requisa.

(MisionesCuatro).