Luciana Segura, coordinadora del espacio Fashion Lab de la Nave MIDI y vinculada a la marca LOUZ, quedó en el centro de una polémica en redes sociales. Los cuestionamientos apuntan a presuntas similitudes con diseños de Black Mamba y al supuesto uso de equipamiento estatal para una actividad comercial privada.
Una discusión en Instagram desató una controversia en el ámbito de la moda misionera y puso bajo la lupa a Luciana Segura, coordinadora del espacio Fashion Lab, ubicado en la Nave MIDI del Parque de las Industrias Creativas, y vinculada a la marca de indumentaria y marroquinería LOUZ.
El episodio comenzó en la cuenta @diezpasarelas, un perfil que publica comparaciones entre productos de distintas marcas y expone presuntas copias dentro de la industria de la moda.
En una publicación sobre la firma El Camarín, Segura cuestionó a la marca y escribió: “Contraten un diseñador! Media pila, no son una marca emprendedora sino que tienen guita y garpan alquiler en Punta del Este”.
La respuesta llegó desde la cuenta @aura.perfumesoficial, cuya usuaria trasladó la discusión a los diseños de LOUZ y afirmó que encontraba similitudes con productos de Black Mamba.
Segura defendió su trabajo al mencionar el registro de sus diseños ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI). Sin embargo, la otra usuaria sostuvo que su planteo no se refería a los registros, sino a las semejanzas visuales que, según su interpretación, existirían entre las piezas de ambas marcas.
El intercambio escaló y sumó descalificaciones personales. Segura cuestionó la actividad comercial de su interlocutora, a quien calificó como “revendedora de perfumes truchos”. En respuesta, la usuaria lanzó acusaciones sobre un supuesto uso de recursos del Estado provincial para beneficiar a la marca privada de la funcionaria.
Según esos señalamientos, se habría utilizado equipamiento e insumos vinculados al entorno del MIDI para sublimar estampas destinadas a LOUZ. Otros emprendedores también habrían planteado objeciones sobre el destino de esos recursos, al considerar que deberían estar orientados a acompañar a pequeños emprendimientos que no cuentan con infraestructura propia.
Hasta el momento, estos cuestionamientos corresponden a acusaciones difundidas en redes sociales y no constituyen hechos acreditados. La información aportada no incluye documentación que permita confirmar el supuesto uso de recursos públicos ni establecer si existió plagio en los diseños señalados.
La polémica también incorporó comentarios de índole personal contra Segura, lo que amplió la discusión más allá de las cuestiones vinculadas con la originalidad de las piezas y el uso de infraestructura estatal.
En paralelo, Agencia Hoy realizó comparaciones entre publicaciones de LOUZ y productos de Black Mamba, en el marco del debate sobre las similitudes entre diseños y los límites entre inspiración y copia.
El caso abrió interrogantes sobre la identidad creativa de las marcas, la protección de los diseños y la necesidad de esclarecer cualquier eventual uso de recursos públicos en actividades comerciales privadas, informó el portal AgenciaHOY.
(Misiones Cuatro).
