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El insólito percance de la actriz Miriam Lanzoni en medio de un paseo por su pueblo natal en el Chaco: “Espichó”

Miriam Lanzoni volvió a Pampa del Infierno, el pequeño pueblo del Chaco donde nació y transcurrió su infancia, y lo hizo con la alegría de quien regresa a un lugar querido. Las imágenes que compartió en sus redes sociales la muestran abrazada a sus amigos de toda la vida, recorriendo calles en moto y bajando pomelos de un árbol con un gancho, tal como hacía de niña.

La postal del reencuentro la protagonizó con su hermano mayor, Carlos Canteros —su “Bro”, como lo llama— y su amiga Ivana Melgratti. Los tres posaron juntos en un jardín con pared de ladrillos a la vista y vegetación de fondo: Lanzoni al centro, con top verde de cuello alto y pantalón ancho rosa pálido, rodeada por sus dos compañeros de aventuras de la infancia. “Decime algo más potente que abrazar a gente amada”, escribió la actriz junto a la foto.

También hubo un paseo en moto con Canteros, pero terminó antes de lo previsto. La moto se quedó sin combustible y los dos amigos tuvieron que seguir a pie, empujando el vehículo por una calle del pueblo mientras, de fondo, se escuchaba la voz de una mujer diciendo “espichó la moto”. Lanzoni lo tomó con humor: “Sin nafta parece que no anda”, escribió sobre el video, con dos emojis de risa.

Después vino la escena más nostálgica del regreso. Junto a la pared de una casa y al pie de un árbol cargado de frutos, Lanzoni y su hermano Canteros se pusieron a recolectar pomelos, “como cuando éramos niños”, escribió la actriz. Él los desprendía de las ramas con una vara larga a modo de gancho; ella los recibía y los agrupaba en el suelo de tierra. Ambos sonreían.

Ese pueblo de poco más de mil habitantes guarda, para Lanzoni, una historia que no siempre fue luminosa. La actriz creció en Pampa del Infierno durante sus primeros años de vida en un hogar marcado por la violencia. Así lo contó en una entrevista con Infobae en diciembre de 2023: “Fueron siete, ocho años de un infierno, desde que tengo recuerdos. Yo era chica pero no solo entendía, sino que lo veía: presenciaba todo. Y para todos era la violencia”.

Esa experiencia fue el punto de partida de Partida, la película que Lanzoni escribió, produjo y protagonizó. El proyecto tomó forma durante la pandemia, cuando la actriz estudiaba Guion Cinematográfico y decidió poner en palabras aquello que había callado durante décadas. “Muy poca gente, te diría la cercana de verdad, lo sabía. Nunca lo había hablado, en ningún lugar”, le dijo a Infobae. El filme narra la historia de su madre —quien tenía 20 años y dos hijos pequeños cuando convivía con ese hombre al que Lanzoni define como “un monstruo”— y la de su propia salida de ese infierno.

La familia terminó por escapar cuando la violencia escaló al punto en que la madre comprendió que la siguiente vez podría ser fatal. Lanzoni tenía seis años cuando corrió a buscar a sus abuelos porque creyó ver a su madre sin vida. Fue el abuelo materno quien ofició de ángel protector en esos años. “Siento que es como en El laberinto del fauno, con esa nena que se genera un mundo mágico”, comparó la actriz en aquella entrevista con Infobae.

La salvación llegó de la mano de Miguel Lanzoni, el hombre que se enamoró de su madre cuando Miriam tenía ocho años y que, con el tiempo, la adoptó formalmente. Ella tomó su apellido al llegar a la mayoría de edad. “Mi papá no tenía un mango y se hizo cargo de una familia destrozada, desmoronada. Mi viejo es mágico”, dijo la actriz. Fue ese apellido, y ese hombre, lo que le permitió dejar atrás el pueblo y su historia más oscura para construir una nueva vida en Buenos Aires, donde persiguió su sueño de ser actriz.

El regreso a Pampa del Infierno, entonces, tiene otra dimensión. La misma mujer que de niña salió huyendo de ese lugar volvió para abrazar a quienes la conocen desde siempre, recorrer sus calles y arrancar pomelos de un árbol, como si el tiempo no hubiera pasado.

(Infobae).