Formosa esta primera entre las provincias que no pueden resolver el problema del Chagas

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En el caso de la situación actual de la enfermedad de Chagas, transmitida por el parásito Trypanosoma cruzi, el Dr. Horacio Lucero, investigador del Laboratorio de Genética y Biología del Instituto de Medicina Regional de la UNNE, explicó que la región nordeste, con Chaco, Santiago del Estero y Formosa en mayor medida, se ubican entre los lugares que no lograron resolver el problema del Chagas, “un problema milenario”.

Para graficar la antigüedad de esta enfermedad, comentó que en Perú se hicieron estudios científicos de 283 cuerpos momificados en forma natural y encontraron la presencia de Trypanosoma cruzi a partir de 4.000 años atrás con una prevalencia del 41% en esas momias.

“Nosotros en estudios que hicimos en Chaco seguimos encontrando esos niveles de prevalencia, niveles que no logramos bajar, en especial en pueblos aborígenes en situación de vulnerabilidad muy marcada”.

Remarcó que actualmente existen tratamientos y altas probabilidades de curación cuando el tratamiento se realiza de manera temprana.

Indicadores. Comentó que Chagas se interrumpió en 17 países en cuanto a la transmisión vectorial, es decir la enfermedad asociada por la transmisión por vinchucas, igualmente hubo una fuerte reducción de casos nuevos por año de transmisión vectorial.

También hubo un descenso en los nuevos casos por transmisión congénita, y se estima una reducción de la población en riesgo.

Además 21 países endémicos han implementado el tamizaje universal de sangre para la enfermedad de Chagas en los bancos de sangre, pues antes era común que se transmita el virus en transfusiones de sangre.

«En la zona de las Américas han bajado los principales indicadores de Chagas, pero hay deudas a nivel territorial y sanitario en el nordeste argentino con altos indicadores, como Chaco, Santiago del Estero y Formosa».

En Argentina la vigilancia de Chagas se realiza a través del Sistema Nacional de Vigilancia en Salud que tiene su enfoque en disminuir el Chagas transmitido por otras vías de transmisión como de madre a hijo.

Al respecto, sostuvo que se requiere avanzar en desarrollos científicos-tecnológicos para acceder a métodos más sensibles, para identificar al parásito en cantidades mínimas, pues cuando el parásito anida en el tejido cardíaco es difícil encontrarlo.

“Los niños tienen una altísima probabilidad de cura, por lo que es una gran deuda no detectar a niños que tienen altas chances de cura” sostuvo.

Consideró necesario poner todos los esfuerzos científicos y de salud pública para acceder a las poblaciones vulnerables, sobre todo en niños, poblaciones que en general están lejos de las grandes ciudades. “Debemos ir a buscarlos, hacer métodos de tamizaje para identificar a los infectados, y poder accionar con tratamientos que son gratuitos a través del sistema de salud pública”.

Insistió en que se requiere tener una visión social hacia estas enfermedades que afectan a grupos muy vulnerables.

Respecto a los indicadores de la enfermedad, detalló que el Chagas agudo vectorial, con transmisión por la vinchuca, bajó mucho en el país, pero sigue alta la incidencia en algunas provincias como Chaco que está en tercer lugar en casos de transmisión vectorial detrás de Santiago del Estero y Formosa se encuentra en el primer lugar.

La positividad de controles en embarazadas también registró un marcado descenso en el país, pero la curva de descenso del NEA está por arriba de las otras regiones del país.

“Hubo una baja de indicadores innegable entre 2013-2018 en la región NEA, pero sigue siendo alta la prevalencia” expuso.

Agregó que, a su entender, hay una razón geográfica-sanitaria que hace que la vinchuca “se sienta muy a gusto en este clima y en esta zona”. Además, el tipo de casas de la población vulnerable, con ranchos que siguen existiendo en gran número, favorece la presencia del vector.