El gobernador Valdés desactivó un reclamo por terrenos de Santa Catalina hablando con los manifestantes

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Un grupo de propietarios de terrenos en el barrio Santa Catalina reclamaron ayer frente a la Municipalidad por la falta de servicios públicos y las condiciones de las tierras. Se negaron a firmar los papeles de adjudicación, hasta que les aseguren la provisión de agua potable, cloacas y ripios. El gobernador Gustavo Valdés se comunicó con ellos y les dijo que los recibirá en breve.

Los propietarios denunciaron que no se cumplen las condiciones pactadas y algunos sectores son intransitables en días de lluvias. “Se fijó para septiembre la entrega de dos pastillas más, pero hoy solo entregan una y no con todas las condiciones acordadas, que son luz, agua, cordón cuneta y enripiado”, señalaron en declaraciones al programa radial Corrientes en el Aire, que se transmite por Continental y conduce María Mercedes Vázquez.

 Ante la queja amenazaron con no firmar los documentos de  entrega por falta de cumplimiento del acuerdo. Sin embargo, cuando se realizaba la manifestación en la esquina de calles 25 de Mayo y Mendoza, frente a la Municipalidad y con el tránsito interrumpido, los manifestantes recibieron un mensaje del gobernador que les aseguró que los recibiría tras su regreso de Buenos Aires.

La zona en cuestión debía ser entregada con obras que responden a los servicios básicos: enripiado, cloacas, agua, alumbrado público y cordón cuneta. 

Los vecinos dijeron estar “preocupados y desesperados”.

Dos de las cuatro pastillas, como se denomina técnicamente a cada bloque de terrenos, se entregarán próximamente. 

Sin embargo, en estas dos pastillas ni siquiera habría cloacas. La zona tampoco está nivelada. 

“En ninguna parte del contrato ni al momento de la compra dijeron que la entrega se iba a hacer por partes, sino yo hubiese elegido la otra punta, la que van a entregar este año. Es injusto porque algunos llevamos desde el 2016 esperando”, lamentó la vecina.  

Muchos de los vecinos decidieron no escriturar los terrenos debido a que una vez realizado el trámite legal, los propietarios quedaron a cargo del pago de impuestos, pese a no poder hacer uso o goce de los lotes que les pertenecen.  

Respecto a ello y de acuerdo con una de las manifestantes, estaba estipulado en el boleto de compraventa que el pago de impuestos iniciaría una vez concretada la entrega de los terrenos. 

Una fuente que pidió reserva de identidad espera desde el 2016 el momento en que le hagan entrega de su terreno en el barrio Santa Catalina, y explicó que desde entonces se cambiaron constantemente las fechas de entrega y todo se comunicó “de palabra”. 

Expresó que ya terminó el pago del lote y que durante ese tiempo “siempre pasaba por el lugar con la esperanza de la vivienda propia, con la que se sueña y a la que se apuesta”. La angustia de los vecinos aumenta con la inflación y la suba de los precios de la construcción. Al no poseer de modo oficial los terrenos, no pueden edificar y cada día que pasa se estira la brecha entre lo que salía edificar una casa hace cinco años y lo que cuesta ahora. (Diario El Litoral).